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viernes, 1 de mayo de 2015

EL PAPEL DEL GOBIERNO NO INCLUYE EL MATRIMONIO

En todos los países hay parejas que se comprometen a ser esposos y hacen público este compromiso (pacto) con alguna actividad familiar (fiesta, comida) antes de vivir juntos. No simplemente “viven juntos” porque antes de vivir juntos dan clara evidencia a su familia y amigos que tienen el propósito de ser esposos y, por eso, que su unión no es fornicación sino matrimonio. Reciben la bendición de los que les acompañan en tal actividad y luego viven juntos. Sin lugar a duda Dios junta a los tales porque esto es lo que constituye el matrimonio en la Biblia.
Amados hermanos, presento este estudio con el propósito de evitar, si es por todo posible, la práctica de algunos hermanos de acusar de fornicación a los que se casen conforme al ejemplo del matrimonio en la Biblia y luego tratar de separarlos, basándose erróneamente en Romanos 13:1. Les ruego que no lo hagan porque es una gran injusticia contra tales personas y es uso incorrecto de este texto.
El matrimonio según la Biblia
Algunos hermanos persisten en usar la expresión “unidos sin casarse”. Obviamente los que practiquen esto son fornicarios, pero acusar de fornicación a los que se casen conforme al matrimonio bíblico es acusación falsa(Apocalipsis 21:8).
En la Biblia el matrimonio se efectúa cuando (1) un hombre y una mujer forman pacto con Dios para ser esposos (Proverbios 2:17; Malaquías 2:14); (2) confirman (ratifican) su pacto en la presencia de su familia y amigos en una fiesta de bodas (Mateo 22:2; Juan 2:1), de esta manera manifestando públicamente que serán esposos y no fornicarios; y (3) Dios los junta y llegan a ser una sola carne. Están casados y viven juntos como esposos (Mateo 19:6) y nadie debe separarlos. Y al propósito de la fiesta de bodas, que a veces duraba siete días, era el plan bíblico para confirmar el pacto, o sea, confirmar que la pareja sería marido y esposa y no una unión fornicaria. Lo mismo ahora, la fiesta o comida con familia y amigos confirma el pacto mucho mejor que una mera licencia de matrimonio sin la fiesta o comida de bodas.
Repito: En toda esta controversia lo más urgente es que se abandone y se denuncie la acusación de que los casados por Dios pero sin licencia del gobierno son fornicarios y que se debe separar lo que Dios juntó. Si se afirma que Dios no junta a menos que haya licencia, es afirmación sin prueba. No se debe asumir o aceptar como verdad una proposición que no puede ser probada y confirmada con Biblia.
También se debe abandonar el rehusar tener comunión con los que practiquen o enseñen el matrimonio bíblico. Cortar comunión sobre la ausencia de la licencia en tales matrimonios, basándose erróneamente en Romanos 13, es acción totalmente impropia.
¿Cuál es el papel del gobierno según Rom. 13 y 1 Pedro 2?
Precisamente ¿cuál es el papel del gobierno según Romanos 13:1-7? Para “infundir temor … al malo … no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo”.
Este papel bien explicado no tiene nada que ver con el matrimonio. 1 Pedro 2:13, 14 lo repite: “someteos … a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores”. ¿Quién no puede entender este papel del gobierno? Es sencillo: Es establecido por Dios y autorizado para castigar a los malhechores (criminales). Acusar de fornicación a los hermanos y otros que se hayan casado conforme al ejemplo del matrimonio en la Biblia es acusarles de ser malhechores (criminales). ¿Es lo que piensan de ellos?
Además, los dos textos (Romanos, 1 Pedro) enfatizan que los que hagan “lo malo” (los “malhechores” o criminales) deben ser castigados por el gobierno, en algunos casos aun con “espada” (pena de muerte). El papel divino del gobierno civil es precisamente eso, castigar a los malos y malhechores. Tal lenguaje no encaja en el tema del matrimonio. Por eso es en extremo absurdo y pecaminoso decir que las parejas que sigan los ejemplos bíblicos del matrimonio están en fornicación.
No hay palabra alguna ni en estos textos ni en otros que hablen del supuesto papel del gobierno con respecto al matrimonio. Al discutir el tema del matrimonio frecuentemente se afirma que“Dios ha ordenado el gobierno civil” como si Dios hubiera dado al gobierno el derecho de casar y regular el matrimonio. Dios ha ordenado el gobierno civil, claro que sí, pero ¿para qué?No para legislar sobre el matrimonio. No para nombrar requisitos y reglamentos para el matrimonio y el divorcio. Al hacer esto el gobierno se mete donde no le toca y comete puras tonterías, casando a los adúlteros, homosexuales y lesbianas y separando lo que Dios juntó. El juez civil se siente capaz de presidir en la ceremonia de boda aunque él mismo sea incrédulo y bien mundano. Obviamente todo esto está completamente fuera de orden ante los ojos de Dios y los gobernantes darán cuenta a Dios en el Día Final por sus transgresiones.
El lenguaje de Pablo y Pedro obviamente no puede aplicarse al no obtener licencia de matrimonio del gobierno y comparecer ante un juez civil para que “los casen”. ¿Los que no lo hacen son “malhechores” (criminales)? ¿Hacen “lo malo”? ¿Son castigados? ¿Cómo? ¿Con espada? Ni siquiera con multa o encarcelamiento. ¿Qué clase de “crimen” es este que no reciba castigo alguno? Podemos estar muy seguros que al escribir Rom. 13 Pablo no tuvo en mente ningún aspecto del MATRIMONIO y no conviene acusarle de tal cosa. ¡Tengamos mucho cuidado cómo usamos Romanos 13!
Lo que implica esta enseñanza
La enseñanza de que el papel del gobierno es imprescindible para la existencia del matrimonio implica erróneamente que el gobierno no solamente casa sino que también controla el matrimonio; es decir, que el gobierno tiene requisitos y reglamentos respecto al matrimonio que los que reciban su licencia tienen que cumplir y si en realidad son leyes “con dientes” tendrán que sufrir las consecuencias de multas o peor (encarcelamiento) si no las cumplen.
¿El gobierno tiene tal “LEY” sobre el conseguir licencia de matrimonio y otros reglamentos cuya violación será castigada? Compárese la ley que requiere el obtener licencia para conducir auto. ¿Es castigada la infracción de esta ley? Sí, Señor. Aun el que conduzca un vehículo sin licencia es castigado con multa, pero ¿quién nos puede citar caso de una pareja citada y multada por no casarse con licencia de matrimonio (y por el juez civil)? ¿Por qué no castiga a estos terribles “criminales”?
“Algunos de mis hermanos hablan mucho acerca de que el cristiano obedezca las leyes del país (Rom. 13; etc.) pero hasta la fecha ninguno de ellos cita ley civil alguna que requiera que para vivir un hombre y una mujer como esposos es exigida una ceremonia civil para ello y que si una pareja intenta hacerlo sin dicha ceremonia la ley les castigará con multa o cárcel. Tengo muchos años de estar pidiendo esto; nadie me cita nada porque ¡no hay tal ley que ellos sepan! Si no hay tal ley, ¿qué hay que obedecer? Ellos suponen lo que no pueden probar y basan su argumento en Rom. 13”. (Bill H. Reeves).
Obviamente estamos hablando de algo que no es crimen, que no es violación de ley y, por lo tanto, no cabe en las instrucciones y prohibiciones de Romanos 13 y 1 Pedro 2. Hermanos, como decimos a los sectarios y hermanos liberales, tengamos cuidado de no usar mal la palabra de Dios (2 Tim. 2:15). Al repetir Rom. 13:1, “Sométase toda persona a la autoridades superiores” no enseñemos que debemos dejar que el gobierno se encargue de esta institución divina para regularla y controlarla según sus ideas seculares y paganas y hacer burla del arreglo divino.
¿Leyes sobre el matrimonio?
Es muy importante reconocer que no estamos hablando de “leyes” en el sentido de crímenes y violaciones que requieran castigo. No hay tales “leyes” sobre el matrimonio. Por eso, tengamos cuidado de cómo enseñamos nuestro deber de “someternos” a las leyes del gobierno. En esta controversia es indispensable que se haga clara distinción entre la desobediencia de los malos y malhechores (criminales) que resulta en castigo (multa, encarcelamiento, ejecución) y la mera negligencia de ciertos arreglos que a fin de cuentas ni siquiera pueden ser llamados leyes. Después de todo dicho, el no obtener licencia de matrimonio se debe colocar en esta última categoría.
Además las “leyes” del gobierno son absurdas y contradicen la ley de Dios.
1. Por ejemplo, en algunos países/estados/departamentos establecen límites en cuanto a la edad de los que se puedan casar. Dicen que tienen que tener 16 ó 18 años de edad para contraer matrimonio. ¿Dónde dice la Biblia que para casarse la pareja tiene que tener 16 ó 18 años de edad? Aquí hay conflicto entre la Biblia y el gobierno. ¿Una joven de 15 años (o menos) puede dar a luz pero no puede casarse para que su bebé tenga padre y madre en el santo matrimonio? Este reglamento del gobierno refleja su ignorancia e incapacidad para hacer reglas para el matrimonio. El gobierno no sabe tiddlywinks del matrimonio y su manejo del asunto es pura insensatez y rebelión contra Dios.
2. El gobierno peca cuando “separa” lo que Dios juntó (concediendo el divorcio por cualquier causa) y cuando “casa” a los adúlteros. Mateo 5:32; 19:9.
3. El gobierno practica el “casar” a los homosexuales y lesbianas. Rom. 1:26, 27; 1 Cor. 6:9 y esto es abominable ante los ojos de Dios.
4. A veces las parejas que en todo sentido califican para casarse no pueden conseguir licencia simplemente porque el gobierno está desordenado y no puede suplir los documentos necesarios para casarse “legalmente” o no está el oficial designado para tal función, etc.. Las parejas esperan por meses sin casarse porque los gobernantes son totalmente desobligados, pero aun sin embargo, aun en tales circunstancias si una pareja se casa conforme a lo que la Biblia revela sobre el matrimonio algunos hermanos les llaman “fornicarios”. (Tales hermanos necesitan despertarse y oler las rosas, ellos son los pecadores, no los que acusan).
Common Law Marriage
Además, el gobierno de nueve estados de los Estados Unidos (incluyendo Texas y South Carolina) reconoce como legal el “common law marriage” que requiere el compromiso de ser esposos, el hacer público el compromiso, hablar libremente de estar casados diciendo “mi marido” y “mi esposa” (requisitos similares al matrimonio bíblico). Los tales demuestran que están casados al tener cuenta bancaria mutua y al firmar como co-dueños de una casa u otra cosa, etc.,pero la violación de estos requisitos no acarrea multa ni encarcelamiento. Aunque el “common law marriage” no sea aceptable ante todo gobierno, su aceptación en ciertos estados de este país y en otros países indica que el matrimonio sin licencia sí es legítimo (legal) y, por eso, que la licencia no es “imprescindible” para el matrimonio legítimo. Entonces, los que se casen bíblicamente y sin licencia son legales y se someten al gobierno (Rom. 13:1). Por eso, ¿cuál es la diferencia y cuál es el problema? Si el gobierno mismo acepta el common law marriage (que tiene varios nombres en español), entonces es LEGAL y obviamente no es “imprescindible” la licencia (ni la ceremonia de bodas ante un juez civil que es incrédulo o peor).
Por eso ¿es malo conseguir licencia de matrimonio?
Claro que no, por el contrario hay razones buenas para conseguirla. De esta manera el gobiernoregistra el matrimonio de los que obtengan licencia y ofrece ciertos beneficios. Vale la pena conseguirla, pero no conseguirla para no ser fornicarios.
Hay que proteger la reputación (testimonio) y la influencia
Tomando en cuenta que aunque estén equivocados, la mayoría de la gente piensa que no están casados los que no tengan licencia, ¿por qué no evitar este problema? Aparte de otros beneficios, la licencia evita esta posible mancha en la reputación. 1 Cor. 9 enseña que no debemos insistir en que “tengo este derecho” o que “tengo este otro derecho”, etc. sino que debemos negarnos para el bien de la obra.
Proteger a los hijos
Niños pueden ser crueles y capaces de decir cosas hirientes a los hijos de padres que según ideas populares “no están casados” (que no tengan licencia). Con la compra de ese papelito (licencia) se evita tales insultos para los hijos. Vale la pena conseguir la licencia.
¿Hacer las cosas honradamente?
Con tal que no se enseñe que el ser casado por Dios y sin licencia del gobierno sea algo “deshonrado”.
PERO A FIN DE CUENTAS
EL GOBIERNO NO DEBE METERSE EN ASUNTOS DIVINOS
¿Qué pensaríamos si el gobierno se metiera en asuntos de la iglesia, cuándo y dónde pueda reunirse, cómo debería conducir los servicios, qué debería hacer con la colecta, etc.? ¿Citaríamos Rom. 13 y enseñar que debemos someternos al gobierno?
Pero el gobierno ha hecho precisamente esto con respecto al matrimonio, otra institución divina. Se ha metido en terreno sagrado y caído sobre su rostro.
Recuérdese en toda esta discusión que ante los ojos de Dios en realidad el gobierno civil no debe estar involucrado en el asunto del matrimonio. Dios NUNCA le dio autoridad para “casar” a nadie. Por eso, es un gran error que el gobierno se haya metido en este asunto sagrado. El matrimonio es de Dios como la iglesia es de Dios. Y el gobierno no debe meterse ni en asuntos de la iglesia ni en asuntos del matrimonio. El gobierno actúa en plena rebelión contra Dios legalizando divorcios (separando lo que Dios juntó) y “casando” a los adúlteros y homosexuales. Hace esto porque se ha metido en asuntos que no le tocan. Repito: Dios NUNCA autorizó al gobierno a casar a nadie, mucho menos a los adúlteros y homosexuales. En esto el gobierno está pisando terreno santo y está cometiendo errores de los más horribles y vergonzosos.
¿Casado por un juez civil?
A veces los mismos hermanos en Cristo se presentan ante un juez civil para que él presida en la ceremonia de bodas. ¿Por qué no le invitan a presidir sobre la participación de la cena del Señor? Los incrédulos no tienen parte alguna en tales asuntos sagrados.
Conclusión. En este estudio he tenido un solo propósito: evitar el acusar de fornicación a los hermanos y otros que se hayan casado imitando los ejemplos bíblicos del matrimonio. Esta es falsa acusación (Apocalipsis 21:8).
El matrimonio es divino, es de Dios, y Dios no ha autorizado al gobierno de legislar, regular, controlar lo que Dios mismo ha establecido. A través de toda la Biblia no hay texto alguno que diga o implique que el gobierno debería estar involucrado en el matrimonio. Gobiernos modernos se atreven a involucrarse en este terreno sagrado (el santo matrimonio) y al hacerlo están cometiendo actos escandalosos.
Por eso, aunque sea recomendable conseguir la licencia y dejar que el gobierno registre el matrimonio como registra el nacimiento y muchos otros detalles de la vida de los ciudadanos, no conviene confundirnos con esto y concluir que lo que el gobierno haga con respecto al matrimonio sea “imprescindible” para que sea “legítimo” ante los ojos de Dios.



El tema en discusión no es:
1. Si se debe o no registrar el matrimonio.
2. Si los realmente fornicarios son un matrimonio.
El tema en discusión es:
1. Si Dios depende, o no, de los Gobiernos paganos para unir en matrimonio a quienes tienen derecho bíblico para hacerlo ya que cumplen con los requisitos bíblicos más básicos para entrar sin pecar en la relación matrimonial.
2. Si es, o no, la acción del Gobierno imprescindible para la existencia del matrimonio como revelado en las Escrituras.
3. Si el Gobierno registra el matrimonio o une en matrimonio. Y si no registra o une en matrimonio, entonces ¿según qué pasaje de las Escrituras el Gobierno recibió de Dios el rol imprescindible para controlar el matrimonio?
4. ¿Por qué los casados bíblicamente desobedecen al Gobierno al no registrar su matrimonio si el Gobierno citado como autoridad desobedecida en la realidad no ha requerido según sus leyes que los casados registren su unión para ser un matrimonio legítimo? Es decir, ¿existe una ley que prohíba a los ciudadanos sujetos a ella el entrar en el vínculo matrimonial sin el previo registro de su matrimonio? ¿Cuál es aquél país que castiga con multa o cárcel a los que violan aquella supuesta ley a la cual se hace referencia cuando se cita (fuera de contexto) Romanos 13?
5. ¿Dónde, en Romanos 13, Dios menciona que el Gobierno ha recibido alguna facultad para unir en matrimonio o para ser parte imprescindible de la legítima unión matrimonial?
6. ¿Los que están bíblicamente casados deben separarse como si fueran fornicarios debido a que no han registrado su matrimonio? ¿A caso nadie, pero absolutamente nadie, puede casarse sin la acción de los Gobiernos de la actualidad?
7. ¿Es el registro del matrimonio la regla para determinar si una relación es fornicación o un matrimonio bíblico?
8. ¿Cómo se explica que los Gobiernos que casan a homosexuales y lesbianas, a la vez que separan lo que Dios juntó, sean imprescindibles para la legitimidad de la bíblica unión matrimonial que Dios instituyó y controla?


9. ¿Cómo se explica que los sistemas de Gobierno modernos, relativamente recientes en la Historia del mundo, de pronto forman parte imprescindible para determinar lo que es o no un matrimonio si los Gobiernos de la Antigüedad no lo fueron? ¿Es que Dios de pronto entregó el control del matrimonio a los Gobiernos paganos modernos?

ES MATRIMONIO -- NO ES FORNICACIÓN.

“Tenemos en la iglesia una hermana con muchos años de matrimonio con hijos casados y el esposo de esta hermana es católico y no quiere saber nada de la palabra de Dios (con los evangélicos) … la hermana ya es de edad avanzada y decidió bautizarse y fue bautizada … el matrimonio de esta hermana no está registrado por el gobierno … algunos dicen que el matrimonio no es matrimonio si no son casados por el gobierno… dicen que si no fuera así, entonces ¿por qué dice la Biblia que dé carta de divorcio? dando a entender que el gobierno es que casa, y que si no cumples al gobierno infringes la ley que Dios estableció. Por lo tanto concluyen que están en fornicación”.
Respuesta:
Dios junta en matrimonio al hombre y la mujer que estén libres para contraer matrimonio. Son libres para casarse 1) los que nunca fueron casados, 2) viudos(as), 3) los que hayan repudiado a sus cónyuges por causa de fornicación (Mat. 19:9). Dios los junta si hubo pacto (compromiso) entre el hombre y la mujer y ante los ojos de Dios, cuando ese pacto es ratificado públicamente como en fiesta o comida con familia y amigos y luego conviven, llegando a ser “una sola carne” (Mat. 19:6). Desde Gén. 2:24 y hasta el fin del mundo solamente Dios casa. El gobierno no casa a nadie.
Algunos enseñan que aunque una pareja cumpla con estos requisitos bíblicos, si no consiguen licencia matrimonial del gobierno, viven en fornicación. Esta es una vil mentira y es calumnia contra todos los matrimonios mencionados en la Biblia.
Muchos gobiernos reconocen (legalizan) el matrimonio “de hecho”. Tal matrimonio se clasifica con diferentes nombres: en Estados Unidos se llama “common law marriage”; en otros países se llama “acompañados,” “unión libre,” etc. Pero obsérvese que digo “legalizan”. Si el matrimonio “de hecho” es legal, entonces es igual al matrimonio con licencia. Los dos son legales.
Si en algún país el matrimonio “de hecho” no es legal y el gobierno requiere que se obtenga licencia, entonces todos deben obtener licencia para contraer matrimonio porque Romanos 13:1 nos dice que debemos someternos a las ordenanzas de gobierno.
Además, es bueno y recomendable el obtener licencia del gobierno para tener su matrimonio registrado para que la pareja y sus hijos tengan cualquier beneficio ofrecido por el gobierno.
Esto significa que el ciudadano debe someterse al gobierno en todos los requisitos que no contradigan la ley de Dios. El gobierno requiere licencia para conducir vehículos, licencia para abrir un negocio, requiere papeles de inmigración, licencia aun para pescar, etc. Muy bien, que el cristiano cumpla con todo esto.
Pero es en extremo absurdo concluir que esto significa que el gobierno casa. Si la pareja casada según la Biblia no está realmente casada porque no tiene licencia, entonces el hombre que no tiene licencia para conducir auto realmente no lo está conduciendo y el hombre que pesca sin licencia realmente no está pescando, los indocumentados realmente no están en país ajeno, etc.
En realidad el apóstol Pablo especifica el papel del gobierno en Rom. 13:1-4, es protector de los ciudadanos castigando a los criminales, pero los gobiernos modernos se han metido en todo incluyendo el matrimonio y el divorcio. Esta es una verdadera lástima porque el matrimonio es institución divina y los gobiernos del mundo son bien mundanos y por eso totalmente incapaces de manejar asuntos divinos.
Sea lo que sea la ley civil, el matrimonio no es del gobierno sino de Dios desde Gén. 2:24 y hasta el fin del mundo, es para toda la humanidad. A través de la Biblia leemos de la gente que se casaba y no estaba involucrado el gobierno, ni siquiera en el NT. Eso de “carta de divorcio” era de la ley de Moisés y no hay indicación alguna de que bajo esa ley hubiera licencia para casarse. Era indispensable que la mujer repudiada tuviera su carta de divorcio para probar que no era culpable de “abandono de hogar”. En América Latina es grave infracción de ley el abandono de hogar y la mujer despedida por su marido urgentemente necesita papeles de divorcio para defenderse. Pero eso de “carta de divorcio” no tiene nada que ver con la necesidad de obtener licencia para casarse.
Los hermanos que insisten en papeles ¿qué textos del NT (ley de Cristo) citan para probar que es pecado casarse sin licencia? ¿Juan 2, presentaron la licencia para que algún fiscal los pronunciara marido y esposa? ¿Jesús dijo “espérense, quiero ver la licencia”? El rey “que hizo bodas a su hijo; y envió a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas … diciendo ‘He aquí, ya tenemos la licencia y hemos invitado al Sr. Juez que se encargue de la ceremonia’”. ¿Es lo que Mateo 22:3, 4 dice? Lea Luc. 14:8, “Cuando fueres convidado por alguno a bodas, no deje de preguntarles por los papeles”. ¿Es lo que dice?
Una pregunta: Esas parejas de Jn. 2, Mat. 22, Luc,. 14, ¿Dios los casó o no? Dirá alguno, “Oh, sí, pero ahora es diferente; ahora Dios deja que el gobierno lo haga”. El gobierno legaliza los “matrimonios” de personas que han tenido seis o siete maridos/esposas. El gobierno casa amuchos adúlteros (Mat. 5:32; 19:9), a los homosexuales y tal vez en el futuro cercano casarán aun a los bígamos, polígamos y aquellos que se juntan con animales (Lev. 18:23). El concepto del gobierno de la moralidad es como la de un gato callejón. La ignorancia y rebeldía del gobierno contra Dios con respecto a lo que es “matrimonio” demuestra claramente que el gobierno no debe tener nada que ver con el matrimonio. El gobierno quiere “legalizar” y controlar el matrimonio y ni siquiera sabe lo que es matrimonio.
Algunos hermanos argumentan que el matrimonio no es aceptable si no es “ratificado” por el gobierno. Creen que la licencia y la ceremonia civil “ratifican” el matrimonio para que sea verídica. ¿De veras? Bueno, el gobierno “ratifica” todas las uniones adúlteras, homosexuales y sin duda muy pronto las uniones de los bígamos y polígamos. El gobierno califica para ratificar el matrimonio como yo califico para volar a la luna.
Los hermanos que enseñan que el matrimonio sin licencia del gobierno no pueden negar que el gobierno autoriza el matrimonio de adúlteros y autoriza el divorcio por cualquier causa, otra vez violando la ley de Dios (Mat. 5:32; 19:9). Además, en varios estados de Estados Unidos el gobierna autoriza la unión o el matrimonio de homosexuales. Por lo tanto, en cuanto a la ley de Dios, el gobierno es muy ILEGAL, es de los más ilegales en el vasto mundo y aun sin embargo algunos hermanos creen que el gobierno es capaz de casar a una pareja cristiana y que si no lo hace, son fornicarios.
Ahora bien, lo que el gobierno hace en realidad es tener una pequeña parte en “ratificar” el matrimonio; es decir, al proveer la licencia y registrar el matrimonio hace público el hecho del matrimonio, pero hablando bíblicamente la fiesta de bodas (o una comida familiar) ratifica o confirma el matrimonio porque proclama a todos que la unión no es fornicación sino matrimonio. Cuando el gobierno da licencia y registra el “matrimonio” no declara que es matrimonio porque no les importa si es matrimonio o adulterio.
Repito: El matrimonio, según la Biblia, es 1) compromiso entre hombre y mujer con Dios (pacto divino) de ser marido/esposa, 2) ratificar o confirmar este compromiso (pacto) públicamente con fiesta o comida con familia y amigos, y 3) vivir juntos (ser una sola carne). Con esto Dios los casa y “lo que Dios juntó, no lo separe el hombre” (Mat. 19:6). Los predicadores que separen parejas como la que usted menciona son ellos mismos transgresores de la ley de Dios.
Toda pareja debería cumplir con la ley (sacar licencia para conducir auto, abrir negocio, pescar, casarse, divorciarse, etc.), y aunque la ley acepte el matrimonio de hecho le conviene a la pareja cristiana sacar licencia y dejar que el gobierno registre su matrimonio. Es importante mayormente para los hijos para que no haya peligro de que digan “Mamá y Papá no están casados”. Sin embargo, esta polémica no tiene que ver con eso. Más bien tiene que ver con el pecado de predicadores que llaman FORNICARIOS a los que Dios ha juntado en matrimonio.

EL MATRIMONIO DE CRISTIANOS ES BUENO

Para muchos “amor” es solamente “afecto” o “pasión” (amor romántico). En la Biblia es mucho más que eso.

Vine: “El amor sólo puede ser conocido en base de las acciones que provoca…

“El amor cristiano… no es un impulso que provenga de los sentimientos…

El amor busca el bien de todos, Rom. 15:2, y no busca el mal de nadie, 13:8-10…

En resumen, pues, “amor” es buena voluntad hacia todos. Cuanto más debe existir entre marido y esposa.

Si el cristiano se casa con persona del mundo busca problemas. Este estudio se dirige a los que son cristianos.

Mucho tiempo se pierde hablando de problemas matrimoniales. Debemos ir al grano: el matrimonio de cristianos es bueno

Habrá amor genuino si los dos son cristianos. Si son fieles a Dios, serán fieles el uno al otro.

Si son cristianos obedecen Efes. 4:31, 32, “quítense… amargura, enojo, ira, gritería, maledicencia… toda malicia”.

Si son cristianos no hacen las obras de la carne (Gál. 5:20, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, envidias…)

Si son cristianos tienen buena comunicación con Dios, y por eso tienen buena comunicación el uno con el otro.

Si son cristianos leen la Biblia y oran juntos todos los días. Si aman a Dios, la Biblia, la oración, también se aman el uno al otro.

Si son cristianos no son egoístas, consentidos (quieren “salirse con la suya”) porque ya crucificaron el “viejo hombre”.

Si son cristianos no tienen avaricia, Col. 3:5 que es la causa de muchos problemas maritales. Controlan las compras, deudas.

Si el marido es cristiano, ama a su esposa. Efes. 5:28, “deben amar los maridos a sus mujeres, como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama”.

Efes. 5:29, “Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, así como también Cristo a la iglesia”.

Se aman porque son uno. Mat. 19:6, “una sola carne”. Gén. 2:23, “hueso de mis huesos y carne de mi carne”.

Son una sola carne. Si el marido maltrata a su esposa, maltrata a sí mismo. Al promover la felicidad de ella, él promueve la suya.

El hombre que hace daño a sí mismo está enfermo. Es masoquista. Pero es precisa-mente lo que hace al maltratar a su esposa.

¿Cómo amó Cristo a la iglesia? Con amor sacrificial: “se dio a sí mismo por ella”. Así ama el marido cristiano a su esposa.

2 Cor. 11:2, “Porque celoso estoy de vosotros con celo de Dios; pues os desposé a un esposo para presentaros como virgen pura a Cristo”.

Col. 3:19, “Maridos, amad a vuestras mujeres y no seáis ásperos con ellas”. Áspero = hacer amargar. Efes. 4:31.
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Amargar = causar aflicción, disgusto, resentimiento, mal humor. Cristo no hace esto y el marido cristiano no lo hace.

Si son cristianos no usan palabras hirientes. “¿Hasta cuándo angustiaréis mi alma, y me moleréis con palabras?” Job 19:2.

Si son cristianos su amor es amor incondicional. El amor genuino no es “te amo si me amas” o “te amo si me complaces en todo”.

¿Qué pasó con los votos? ¿Las buenas y las malas? ¿Dijimos verdad o mentimos? “Pero mi caso es excepcional”. No lo es.

Normalmente el hombre aprecia, valora y cuida LO SUYO, lo que es de él. Casa, carro, su salud.. Pero no es “una sola carne” con estas cosas.

¿Debo maltratar lo mío? ¿Descuidar lo mío? ¿Ser abusivo, negligente, indiferente hacia lo que es mío? No tiene sentido.
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Si la esposa es cristiana, ama a su marido y a sus hijos, Tito 2:4, 5. Este texto habla del amor afectuoso, el amor de familia.

1 Cor. 13:4-7 describe el amor genuino. El cristiano pone su nombre en lugar de la palabra “amor” en este texto.

Si son cristianos practican lo que se enseña en 1 Ped. 3:1-7. Mujer casta, respetuosa, sujeta, con espíritu afable y apacible.

Y el marido vive con ella sabiamente. Le escucha, le hace caso, la considera, dándole honor como coheredera de la vida.

Si son cristianos obedecen 1 Cor. 7:4, 5. No usan el sexo como arma para castigar. Es pecado vivir separados bajo el mismo techo

Si son cristianos practican la regla de oro de Mat. 7:12, tratar al otro como quiere ser tratado. Esto es amor en la práctica.
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Si son cristianos confiesan sus faltas el uno al otro. Sant. 5:16, “confesaos vuestros pecados unos a otros, y orad unos por otros”.

Conclusión: Es fácil tener buen matrimonio. ¿Cómo? Ser cristianos. No dije “miembros de la iglesia”, sino cristianos.

La luna de miel de los esposos cristianos nunca termina. Al correr los años el lazo se hace más fuerte y más dulce.