Mostrando entradas con la etiqueta Diccionario Bíblico ne linea. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diccionario Bíblico ne linea. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de enero de 2014

ABEL

ABEL

= «vapor» o «soplo».
Segundo hijo de Adán, de oficio pastor. Era justo (Mt. 23:35) y lleno de fe (He. 11:4). Por envidia le asesinó su hermano Caín. Abel tipifica la «sangre inocente» (Mt. 23:34). Se han hecho muchas conjeturas acerca del porqué su ofrenda fue aceptada por Dios y no lo fue la de Caín.
La que más concierta con el conjunto de la doctrina bíblica es la de que el sacrificio de un cordero pudo haber sido mandato de Dios como anticipo del «Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo», o sea, el plan de la Redención. Una prueba incidental de ello puede ser los numerosos altares de los tiempos prehistóricos que se encuentran esparcidos en el mundo. El paganismo distorsionó el propósito divino, llegando a ofrecer víctimas humanas, pero la orden de los sacrificios expiatorios que hallamos en el Pentateuco, después de la salida de Israel de Egipto, pudo ser, al igual que la institución del matrimonio y del día de reposo, una restitución de un antiguo mandato, más que una innovación. «Acordarte has del día de reposo», dice en Éxodo. Y en cuanto a sacrificios, leemos que Abraham los ofrecía mucho antes de la institución del ministerio levítico. ¿De dónde le vino la idea a Abraham sino de una tradición procedente de la primitiva revelación de Dios en el Edén? La carta a los Hebreos (He. 11:4) dice que «por fe Abel ofreció mejor sacrificio». ¿Fe a qué? La fe requiere el conocimiento, o, en este caso, revelación.
El sacrificio de Abel es prueba de un carácter obediente a Dios, mientras que la ofrenda de Caín es prueba de un carácter altivo, que trató de imponer su propio culto de homenaje al Creador, y no quiso humillarse a depender de su hermano, para su ofrenda, a pesar de la probable revelación de Dios.

En el Nuevo Testamento Abel es considerado como mártir (Mt. 23:35) de su fe (He. 11:4) y de su justicia (1 Jn. 3:12). El primero en morir de la raza humana fue el primero en entrar en la gloria de Dios y una prenda de las primicias que nadie puede enumerar. «La sangre de Abel» clamó justicia sobre la tierra, pero la sangre de Jesucristo trajo el perdón y la salvación para todos los que se arrepienten (He. 12:24; 1 Jn. 1:7).

ABADÓN

ABADÓN

Significa en hebreo «destrucción».
Se usa en Jb. 26:6 y Pr. 15:11 como equivalente de sheol o muerte. En Ap. 9:11 aparece como el ángel del abismo, que en su traducción griega es Apolión, «destructor».

ABEL-MEHOLA

ABEL-MEHOLA

= «pradera de la danza».

Lugar del nacimiento de Eliseo (Jue. 7:22; 1 R. 4:12; 19:16). Situación dudosa, probablemente en Manasés.

ABEL-IZRAIM

ABEL-IZRAIM

= «pradera de los egipcios».

Nombre que se dio al plano de Atad, donde se detuvo el cortejo fúnebre de Jacob, procedente de Egipto, al llevarlo a sepultar a Canaán (Gn. 50:9-13).

ABEL-BET-MAACA

ABEL-BET-MAACA

o ABEL DE BETH-MAACHA = «pradera de Bethmaaca».

La Abelmaim de 2 Cr. 16:4. Villa fortificada de Neftalí, donde se refugió Seba en su rebelión contra David (2 S. 20:14-18). (Véanse 1 R. 15:20; 2 R. 15:29.) Hoy Abil o Abl, a 20 Km. al norte del lago de Hulé.

ABEJA

ABEJA

Hebreo, «débora» = Débora.

Las abejas abundan en Palestina debido a la gran cantidad de flores y al cálido clima que reina en la región. Son numerosísimas en el valle del Jordán y en la región sudoriental. Si bien en tiempos bíblicos no se conocía su cultivo científico, desde muy antiguo se conocía en estado salvaje. En la Biblia se la menciona cuatro veces (Dt. 1:14; Jue. 14:8; Sal. 118:12; Is. 7:18). En cambio, como nombre de mujer (Débora «la Abeja») era frecuente entre los israelitas (Gn. 35:8; Jue. 4:4).
La miel de abejas fue la fuente casi única para endulzar los manjares hasta ya bien entrado el siglo XVIII. Algunos exegetas creen que las abejas mencionadas en el episodio de Sansón (Jue. 14:8) no serían abejas fabricadoras de miel, sino otra especie, que los hebreos también llamaban con el nombre de «Débora».

ABED-NEGO

ABED-NEGO

(también ABDENAGO).

Es el nombre babilónico de Azarías, compañero de Daniel en Babilonia (Dn. 1:7). Juntamente con Mesac y Sadrac, fue nombrado como esclavo para servir al rey Nabucodonosor (Dn. 2:49). Cuando los tres jóvenes creyentes israelitas rehusaron adorar la estatua de oro que el rey había mandado levantar, se les condenó a morir en un horno de fuego (Dn. 3:13-22). Dios intervino para salvarlos (Dn. 3:24-26), y sus cargos oficiales les fueron restituidos (Dt. 3:30). La fe de estos tres jóvenes ha servido de ejemplo a través de las edades tanto para los judíos en el Antiguo Testamento como para los cristianos, por saber resistir a quienes invitan a adorar ídolos o dioses falsos, o a dar más respeto a los hombres que a Dios (He. 11:33-34).