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viernes, 20 de diciembre de 2013

Padres e hijos: honren unos a otros


Escrituras: Ef. 6:1-4; Pr. 22:6; Pr. 13:24; Tit. 2:4; Mal. 4:6




Propósito: Mostrar la responsabilidad que los hijos deben tener hacia los padres, así como de los padres hacia los hijos.

Hechos Bíblicos:

            Desde el principio, los que son padres han deseado tener hijos.  En 1 S. 1:10-11, leemos que Ana oró a Jehová para que le diera un hijo.  Este deseo era tan importante para ella que vemos como en los versos 24-28 guardó la promesa que le había hecho a Jehová si se lo concedía.  En Gn. 30 Raquel muestra su descontento por su incapacidad para tener hijos.  En Salmos 127:3 se nos dice que los hijos son una bendición del Señor.  Dios les dijo a Adán y a Eva que debían tener hijos (Gn. 1:28).

            A Dios le agrada cuando los padres enseñan a sus hijos a ser buenos.  Deben enseñarles la palabra de Dios (Is. 38:19) (Dibujo #1).  Los padres no deben hostigar o provocar a sus hijos sino insistir en que obedezcan.  El hijo obediente es proporciona alegría y a sus padres.  (Veáse Pr. 29:17).  Si los padres les enseñan a sus hijos el camino para agradar a Dios, recordarán estas enseñanzas por el resto de su vida:  (Veáse Pr. 22:6).

            Los padres deben servir de ejemplo a sus hijos (2 Ti. 2:15).  El padre que no corrige a sus hijos no los quiere verdaderamente (Pr. 13:24).  Esto no quiere decir que los padres deben golpear o azotar a sus hijos cada vez que hacen algo indebido.  El padre muestra su sabiduría disciplinando a los hijos con cariño.  Nunca debe desciplinarlos con motivos egoístas.

            El verso que vamos a memorizar en esta lección nos indica que el honrar al padre y a la madre es el primer mandamiento con una promesa (Ef. 6:2-4).  El hijo que honra a su padre y a su madre nunca cometerá ningún acto que avergüence a sus padres.  No robará, no mentirá, ni ningún otro acto en contra de las enseñanzas de Dios (Ro. 13:9).  Dios considera que el ser buenos hijos es muy importante y les ha prometido a los que son obedientes bienestar y una vida prolongada.  Dios nos manda que obedezcamos a nuestros padres (Pr. 6:20).  Cuando desobedecemos a nuestros padres, estamos desobedeciendo a Dios también, porque él nos ha mandado que les obedezcamos (Col. 3:20).

Aplicación

            La familia más feliz es aquella en la cual los hijos honran a sus padres, y los padres honran a sus hijos.  Dios nos dice en Mal. 4:6 que la tierra en la que los hijos honran a los padres y los padres honran a los hijos será bendecida.  Si la enseñanza que leemos en Ef. 4:32 se lleva a cabo en el hogar, la bondad que emana de ahí, se extenderá de una familia a otra, hasta que la gente de una nación se honren los unos a los otros.

Ilustración:

            Mientras José estudiaba su lección en la Biblia, le preguntó a su padre, ¿cuál es la promesa si honro a mi padre y a mi madre?”  El padre respondió:  “José, antes de contestar a tu pregunta, porqué no leemos lo siguiente:  Dt. 21:18-21, y así aprenderemos como trataban a los hijos desobedientes en esa epoca.  Dios les dijo que así era la forma de quitar el mal de entre ellos.  Ese era un castigo muy severo.  En la actualidad Dios desea que nosotros disciplinemos a nuestros hijos con cariño.  Tu madre y yo queremos que nuestra familia estudie y ore juntos todos los días.  Si aprendemos y obedecemos la Palabra de Dios, no habrá necesidad de ningún castigo.”

Desde entonces, José y su familia se esforzaban por honrarse los unos a los otros, y su familia se unió más entre sí y a Dios también.






Preguntas:

1.   Nombre dos mujeres de la Biblia que se sentían tristes por no haber tenido hijos.  Gn. 30:1-5; 1 S. 1:10-11


2.   Subraye la palabra que completa la oración:  Salmos 127:3 _________ de Jehová son los hijos.  (maldición, herencia)


3.   ¿Por cuánto tiempo recordará el hijo las buenas enseñanzas de sus padres?  Pr. 22:6


4.   Ponga en orden el siguiente verso:  “no exasperéis para que padres no se desalienten a vuestros hijos” (Col. 3:21).


5.   El padre que nunca castiga a su hijo cuando comete alguna acción endebida, le está mostrando su cariño.  Pr. 13:24
      Falso     o     Verdadero




6.   Nombre las diferentes formas en que un hijo puede avergonzar a sus padres.  Ro. 13:9


7.   Descríba como eran castigados los hijos en épocas pasadas.  Dt. 21:18-21


8.   Nombre dos de las promesas para aquéllos que honran a sus padres.  Ef. 6:2-3




Versos para memorizar:

            “Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.  Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.”
--Efesios 6:2-4


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Dios nos ha dado esposos y esposas


      Escrituras: Gn. 2:18-25; Col. 3: 17-19; Mt. 19:3-9

Propósito: Mostrar como los esposos y esposas, si viven de acuerdo con las instrucciones de Dios, recibirán siempre las bendiciones de Dios en su matrimonio.




Hechos Bíblicos:

            En el principio, cuando Dios creó al hombre en su propia imagen, dijo:  “...No es bueno que el hombre este solo; le haré ayuda idónea para él” (Gn. 2:18).  Dios hizo que Adán cayera en un sueño muy profundo y mientras dormía tomó una de sus costillas con la cuál hizo una mujer (Gn. 2:21-22).  A esta mujer Adán la llamó Eva (Gn. 3:20), y luego dijo Dios:  “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne” (Gn. 2:24).  Desde un principio, las intenciones de Dios eran que cada hombre tuviera una sola mujer (Dibujo 1).  Adán y Eva fueron el primer esposo y la primera esposa que existieron sobre la tierra.  Y mientras siguieron los mandamientos e instrucciones de Dios, pudieron vivir juntos muy felices.

            Dios planeó también que el esposo debía ser la cabeza de la familia.  Sin ser un dictador, él debe tener la responsabilidad de guiar y proteger a su familia.  Debe amar a su esposa e hijos (Ef. 5:28).  El debe encargarse del mantenimiento de su familia (1 Ti. 5:8).  Aunque él sea la cabeza de la familia debe tratar a su esposa como a sí mismo (Ef. 5:23-25, 28).

            El propósito que Dios tenía en darle la mujer al hombre, era para que ella le ayudara en todo lo que pudiera ayudarle.  La mujer debe estar sujeta a su marido, porque esa es la forma en que Dios lo planeó (Col. 3:17-19).  En 1 Pedro 3:7 se compara a la mujer con un ‘vaso’, que depende de su esposo, quien es más fuerte y puede protegerla.  Ella por su parte debe respetar a su esposo (Ef. 5:33).  Debe tratar de ser una buena esposa y no hacer nada que avergüence o lastime a su esposo (Pr. 12:4).

En Mateo 19:3-9, leemos como el plan de Dios era que el hombre y la mujer se casaran.  Y agregó que ningún hombre debe causar algo que los separe.  De este modo vemos que el matrimonio es algo que se planea en el cielo así como en la tierra. 

            Un matrimonio es algo que causa felicidad, para los que se casan y para todos los que les acompañan.  El hombre y la mujer deben contraer matrimonio de acuerdo con las leyes de la tierra y para agrado a los ojos de Dios.  Jesús hizo su primer milagro durante las celebraciones de una boda (Jn. 2:1-11). 

            El matrimonio es el principio de la familia humana, cuando el hombre y la mujer se aman el uno al otro y más adelante cuando tienen hijos (Dibujo 2).  En Hebreos 13:4-6, Dios nos dice que al matrimonio se le debe honrar tanto de par te del esposo como de la esposa, y si viven de acuerdo con su voluntad, entonces él estará con ellos siempre.

Aplicación: 

            La familia del hombre, es como la familia de Dios.  Dios es nuestro Padre Celestial, y nosotros somos sus criaturas.  La iglesia está formada con la familia de Dios.  Mostramos nuestro amor a Dios, amándonos y respetándonos los unos a los otros.  Un niño no es miembro de la familia del hombre hasta que su nacimiento por medio del bautizo, se ha llevado a cabo.  Los miembros de una familia hablan los unos con los otros y se ayudan también.  Nosotros hablamos a Dios, nuestro Padre Celestial por medio de nuestras oraciones y él a su vez nos habla por medio de su palabra, la Biblia.



Versículo para memorizar:
“Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.”
--Génesis 2: 22


Preguntas:

1.   ¿Por qué creó Dios una esposa para Adán?  Gn. 2:18

2.   Describa cómo Dios formó a la mujer.  Gn. 2:21-22

3.   Llene los espacios (Gn. 2:24).
      Por tanto, dejará el _______ a su __________ y a su __________, y se _________ a su ___________, y serán una sola carne.

4.   ¿Qué tanto debe amar al hombre a su mujer?  Ef. 5:28



5.   Las intenciones de Dios fueron que la mujer fuera la cabeza de la familia.
      Falso     o     Verdadero  (Ef. 5:22-23)

6.   Lea 1 Pedro 3:7 y diga por qué cree usted que Dios tenía intenciones de que el hombre fuera la cabeza de la esposa.

7.   ¿Qué le sucede a la esposa que avergüenza a su esposo?  Pr. 12:4

8.   ¿Cómo se compara la familia del hombre a la familia de Dios, la iglesia?  Ef. 5:23-24

9.   (a) ¿Cómo le hablamos a Dios?  Fil. 4:6


      (b) ¿Cómo nos habla Dios?    Ro. 10:17; He. 1:1-2